sábado, 17 de febrero de 2018

Cuando el cine lo era todo: Cinema Paradiso


En la película Cinema Paradiso encontramos una mirada a lo que fue el cine en pleno tiempo de posguerra. Esta historia cuidadosamente construida nos presenta a Totó, un niño que aun representa ese enamoramiento que muchos vivimos por esa realidad paralela de las historias que vemos en la pantalla. Esta es una invitación para disfrutar desde diferentes perspectivas una de las narraciones más profundas que cuenta cómo era el mundo cuando el cine lo era todo.



                                                                   Fotograma de Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore



5 comentarios:

Diego Andres Serrano Mariota dijo...

En la película que menciono hay temas que abordar desde puntos técnicos como las luces, el sonido, la música, el ambiente, entre otros; pero tocare un tema que a lo largo de la trama, aparecerá recurrente y de mayor importante en el mundo actual, y es el recuerdo y la nostalgia de los personajes y sobre todo del principal, Totó, que luego de casi treinta años de estar fuera de su pueblo le llega la oportunidad de reencontrarse con sus pinitos en el conocimiento del cine, su primer amor, y a la vez, el fracaso total, de muchas enseñanzas que aprendió para lo que sería su vida de adulto, y, sobre todo, del recuerdo de su madre, su hermana y su mentor, Alberto, que le debe muchas de sus películas y el respeto de un arte tan admirado e idolatrado por muchos. Al enterarse de la muerte de él, su consciente reacciono en el mundo de sus recuerdos y de un vacío en la nostalgia por cada casa, la iglesia, la plaza, sus amigos, el cine del pueblo, que le dio un motivo por volar en su realidad, una llena de acción, de comedia al punto de una buena carcajada y de amores que tocan el corazón de los más tiernos. El ser humano, al recordar sus momentos de felicidad y fracaso, le viene una nostalgia por esos lugares y de ir por ellos; así paso al personaje, que, al volver, el cine y todo lo que era del pueblo no era más que una fantasía; aparece el dolor al ver que el Cine Paradise es derrumbado para darle paso a un simple parqueadero, lo cual hace evidente lo inútiles que somos al no valorar un entorno que por años fue un centro de cultura y de películas que llenaban la imaginación de todos nosotros. Por último, en el final Totó ve las escenas de amor que su mentor se las guardo hasta el día de su muerte, y las ve con sentimiento de volver al pasado, a donde todo iba ser maravilloso de vivir.

Nicolas Rodriguez dijo...

En esta oportunidad quiero expresar mi opinión sobre las locaciones que fueron escogidas por el director de esta película de los 80, pienso que estas locaciones son muy llamativas al ojo del espectador, muy coloridas, son una muestra representativa de la Italia de los años 80 y adecuadas para mostrar el largo camino que tuvo que pasar el protagonista, antes de convertirse en el gran director cinematográfico que es hoy en día.

LauraVRivasM dijo...

En la película cinema paraíso podemos observar varias escenas en la que los besos son cortados de las cintas magnéticas, esto se debe a que anteriormente las películas estaban obligadas a dirigirse y producirse bajo el código Hays, el cual estipula distintos parámetros de acuerdo a lo que la iglesia católica o la Legión de la decencia creía que era correcto y propio de mostrar a un publico sin que lo llevara a pecar ( Se observa en la película) es decir se suprimía cualquier escena con contenido violento y sexual o su tiempo era limitado. por ejemplo, una escena con un beso no podía durar mas de 3 segundos, de no ser así, era tachada de inmoral, generando perdidas ya que nunca se era presentada en un cine. Actualmente sigue vigente este código de forma mas permisiva a lo que conocemos como horario familiar o restricción de edad.

Juan Camilo dijo...

Historia/Guion:
En mi opinión la película está muy bien hecha, es fácil entender la idea principal la cual es mostrar la era del cine después de la guerra, y también como era el mundo en esa época, como el vestuario, las ciudades, el transporte, la forma de vida y una de las cosas que llamo más la atención es como el sacerdote o cura tenía la autoridad de revisar y cortar la película en partes no aptas para todo público (un beso entre dos personas). Es una película que en mi opinión tiene muy buen sonido e imagen para el tiempo en que la grabaron (1988), también tiene una gran banda sonora y por último tiene un buen mensaje que es que uno nunca se debe olvidar de las personas y de la ciudad que lo formo a uno de pequeño a pesar del dinero que tenga.

Gabriel Leonardo Valera Martinez dijo...

Cinema paradiso.
Esta película nos presenta a Salvatore, un cineasta italiano de renombre, que recibe la noticia de la muerte de Alfredo, un amigo de su infancia y su juventud que le descubrió la magia del cine y le impregnó su amor por el séptimo arte. A través de dos largos flashbacks Salvatore rememora su infancia y juventud en un pequeño pueblo italiano. En el primer flashback tornatore nos presenta a Salvatore, un niño de seis años que junto a su hermana viven con su madre, una mujer que ha visto partir a su marido al frente y no pierde la esperanza en su regreso. Poco a poco Totó caerá fascinado por el embrujo del cine y tratará por todos los medios que Alfredo (el proyector) le haga un hueco en su cabina para mostrarle todos los secretos del cine y los entresijos de su oficio. La segunda parte del filme, también en clave de flashback, recupera la adolescencia de Salvatore. En este bloque su amor por Elena, bella y discreta hija del banquero del pueblo, es el principal eje de la trama. En el último tercio de la cinta la acción se traslada de nuevo al presente y narra la vuelta de Salvatore al pueblo para acudir al entierro de su gran amigo Alfredo. Su regreso significará un reencuentro con su pasado, con sus recuerdos y con sus sentimientos.